El año pasado mi colección de agendas se llamó YO Y YA. Te quiero contar la historia porque, si me vas a acompañar en este viaje, deseo que estés al tanto de todo.
En ocasiones, la opinión de los demás, cómo nos tratan o cómo nos ven, nos importa demasiado.
Yo me considero una de esas personas que quieren agradar, a las que nos cuesta infinito decir no, que nos importa ser correspondidas. Una persona sensible, al fin y al cabo.
En un momento ‘complicadete’ de mi vida, después de dar vueltas a las cosas y analizar conversaciones, intentando entender a gente que en ese momento me estaba haciendo tanto daño, se me encendió una chispa en la cabeza.
Una chispa que dio luz, al fin, a todo.
Una voz que me susurró: ‘¿Y qué más da?’
Soy responsable de todo lo que hago, de lo que está en mis manos, pero no de lo que hacen los demás. ¿Qué importa si no todos me aprecian? ¿Qué importa si no todos me entienden, o si no comprendo yo a todo el mundo?
Después de torturarme durante meses, intentando buscar explicaciones, culpables e inocentes, decidí que lo importante era yo misma.
Quizá lo pensé porque en ese momento necesité pensarlo.
Y cambié mi vida al completo.
Decidí que me iba a preocupar de mí y de lo realmente importante. Quedarme con lo bueno y desprenderme de lo malo. Alejarme de todo y todos aquellos que me hacen sentir mal, y abrazar a todo y todos aquellos que me hacen sentir bien.
Esto, que te puede parecer una tontería, me ha llevado muchas lágrimas y años de esfuerzo hasta comprenderlo.
Esta nueva visión de la vida me ha ayudado mucho. Soy más feliz, y siendo más feliz creo que soy mejor compañía para los míos.
Con este aprendizaje y este gran propósito pasé 2022.
Hoy, el siguiente paso después de aprender a quererme a mí misma, es ‘Aprender a valorar LO QUE YO MÁS QUIERO’.
Antes de ver la colección te dejo con el anuncio…
Ahora sí vemos todo lo que tiene:
